La micronación de Sealand (aquella que en su momento fue el objetivo de compra por la gente de The Pirate Bay) ha ofrecido a Gary Mckinnon, quien tiene un pedido de extradición a los Estados Unidos, asilo en su isla.
El príncipe Michael Bates, de Sealand, al parecer ha optado por ayudar a los hackers, y no a los piratas de contenidos… ¿será que es más rentable lo primero?.
La petición rechaza a la gente de The Pirate Bay fue, según Bates, porque para él no era correcto, e iba contra su propio accionar (había escrito un libro que iría a parar a Hollywood como película… seguramente, otro fiasco más).
Desde ya cabe destacar, que en Sealand están prohibidos los actos con malas intenciones de hacking por lo que Gary Mckinnon deberá mirar el mar en esa pila de concreto y moho.
Fuente: TorrentFreak


