El SPAM en los últimos meses ha ido creciendo vertiginosamente, y la tendencia parece no indicarnos nada positivo.
Antes, el SPAM eran unos pocos correos que nos llegaban y ocasionaban molestias mínimas. Normalmente eran genéricos, es decir que todos recibían el mismo contenido, por lo cual era muy fácil eliminarlos ya que por ciertos patrones, uno podía detectar casi el 95% del SPAM que nos inundaba el correo.
Luego, los mensajes no deseados comenzaron a volverse personales, y todo fue porque el mercado se encontró con ese freno de los famosos filtros de SPAM. Entonces, los spammers acudieron a recolectar el nombre y apellido de la persona a la que enviaban, por lo que los mensajes comenzaron a llegar con cierta identificación hacia nosotros, que muchas veces nos ponía incómodos (siempre un mensaje que nos aclaraba “Acorde a la información de Viagra que usted, [nombre], solicitó…).
Y hasta no hace mucho, el SPAM comenzó a encontrar otra barrera. Por un lado, los filtros inteligentes y las listas negras, bloqueaban mayor parte de la basura que rondaba los correos. Por lo que los spammers reaccionaron, y comenzaron a mandar correos con imágenes.
Quizás no sea la cronología exacta, el tema es que las imágenes aún no son bien filtradas por muchos servicios de correo, los que nos deja algo débiles frente a esta nueva versión de la amenaza.
Y a decir verdad, los mensajes de SPAM cada vez vienen más profesionales… ya no son texto simple, sino que vienen con imágenes ilustrativas de lo que quieren vendernos. Esto, aclaremos, no es para contentarnos más, sino para evitar filtros que analizan las imágenes con OCR (… por algo Google está desarrollando OCR ahora…).
Para ver algunas demostraciones de cuan profesionales pueden ser, vean el artículo enlazado…
Enlace: PC Magazine


