Muchos no habíamos caído en la cuenta del peligro que suponen las modernas fotocopiadoras digitales que vienen equipadas con discos duros, capaces de almacenar gran cantidad de información personal que figura en los documentos escaneados. Este peligro, del que muchos usuarios no son conscientes, se ve agravado en el caso de las máquinas de uso público y de las copisterías por donde pasan al día miles de documentos, muchos de ellos con información sensible.
Hasta ahora, la mayoría de los fabricantes no incorporaban ninguna medida de codificación o seguridad para estos dispositivos, pero parece ser que grandes marcas como Xerox o Sharp se han tomado en serio este problema y sus últimos modelos incorporan ya sistemas de protección basados en la encriptación y sobrescritura de los documentos almacenados.


