Así luce el muy logrado troyano del que hablamos ayer. Emula la activación de Windows para robar datos vitales como nombre, número de tarjeta de crédito, PIN, fecha de expiración y código CVV2.

Si bien no es del todo probable que alguien vaya a completar toda esa información cuando Microsoft jamás siguió un proceso como este para vender sus licencias, nunca falta el desprevenido que confiará en una interface amigable.


